martes, 16 de agosto de 2016

LA FE



Tener fe, ya que no existe un solo humano   que no posea un espíritu que le acompañe en el sendero, hay tantos espíritus implicados en el proceso humano como seres humanos existen

LA FE

Qué la luz del  Creador fortalezca  vuestra fe  os  encamine y conduzca en el sendero del bien al encuentro de la misión que como seres corporales habéis traído a la tierra. Que esa luz de amor llegue al corazón de los hombres y ponga claridad y sosiego en su sentir, retirando confusión y desconsuelo, como toda manifestación del ego. Que la luz se desarrolle en una mayor manifestación al encuentro con la verdad del alma que es la parte a desarrollar en la experiencia terrena. ¿Puedes hacer las consultas que tengas que hacer?

–Sí hermano, estamos reunidos para dar continuidad a los trabajos. También  hay un hermano que le gustaría hablar con vosotros.  Indica que se encuentra cansado y con pocas fuerzas y le gustaría empezar a preparar su marcha con alegría.

Os falta sintonización, también un poco de fe; hablamos genéricamente, pero en primer lugar para este hermano ya que espera una respuesta. En genérico hablamos para todos, para estos hermanos espirituales que quisieran volver a la materia. Mientras que este otro hermano que consulta se quiere marchar de ella. Hacemos la reflexión en el sentido de unidad para que se abran fuerzas en el sentir y que cada ser –hombre o espíritu– se abra en su sendero.

Es necesaria la sintonía con la naturaleza espiritual en la verdad interior que es la que limpia   egos y deseos, que son los culpables de todo retroceso, arrastran a un sentir oscuro y triste en donde se desenvuelven el decaimiento coge fuerzas la tristeza y se abren resentimientos. Es una misión depurativa y fuerte la corporal y a través de ella hay que depurar esas manifestaciones terrenas que son las culpables de esos desencantos y de ese dolor. Incluso de esas enfermedades que os alcanzan y si no os abrís en amor a la luz transformadora cuesta mucho sobrellevar la carga.

La misión  de este hermano que consulta es fuerte, todavía le queda mucha labor que hacer, sufrimiento terreno a través del cual liberara carga. Mientras no sintáis el vivo palpitar de la fuerza del espíritu, la paz y la tranquilidad no llegará a la tierra.

También hablamos para la asamblea espiritual para estos espíritus que a pesar que ya no tienen materia siguen atrapados en ella, es lo que producen las mayores insatisfacciones y el más profundo dolor. En la liberación interior de aquello que  no es vuestro encontraréis el sendero, ya que nada de la tierra os pertenece. Cogéis materia, hacéis un proceso y volvéis a dejar la materia ya inservible para que siga su proceso biológico y vosotros seguir el rumbo al encuentro de esa verdad de luz y de amor que es lo que os va a dar calma, os va a vitalizar sobre esas enfermedades terrenas ya que la mayoría son producidas por esa falta de oxigenación del propio cuerpo en sintonía con la naturaleza de vuestra misión que es donde está toda la fuerza y la energía. ¿Sobre esto tenéis algo que comentar?

Indica este hermano que consulta,  que cada día se siente más limitado, sin fuerzas ni ánimos para seguir.

Todo se desarrolla según el grado de materialidad que haya en vuestra mente; no hablamos solamente para los que tenéis materia, hablamos también para los que no la tienen. La materialidad no está en tener o no tener materia, esto es un poco como la usura del dinero, que cuando se tiene dinero y no se utiliza su fuerza es todavía más negativa. Es en la liberación, en la sintonía con el bien con el amor y  la naturaleza en donde está la fuerza viva para el desarrollo de todo progreso en el plano en que os encontréis, hombres o espíritus. En vuestra mente, en su liberación, en la luz de justicia y de amor que impregna el universo encontraréis el sendero. Pero en esas zonas tan primarias estáis entregados a los estados posesivos de dominio y poder y os cuesta comprender y aceptar esa luz de amor que envuelve todo el sentir abriendo puertas a todo el que desea avanzar  en el proceso en el cual –hombre o espíritu– tiene que hacer su andadura. A este hermano que consulta le queda todavía una hermosa misión  a desarrollar en la tierra, en ella encontrará esa luz que le dé un poco de sosiego, le abra puertas en esperanza y en ilusión de vivir, eliminando aquellas fuerzas oscuras que presionan y producen dolor.

Falta mucho amor en la tierra y sobra ego; esas ansias de poder producen  mal estar y llevan a  sufrimiento… Pero a través de ello se abren senderos de luz que ponen esperanza en el corazón que con alegría se abre  en todo nuevo amanecer.

Estáis en total sintonía con las fuerzas de la naturaleza, siempre hay un hermano espiritual que os guía y conduce,  en vuestra entrega y comportamientos está  encaminaros en lo positivo o en lo negativo.  Es necesario abrirse a la naturaleza de cambio que se manifiesta continuamente; limpiar negatividad que enturbia el corazón, limita,  abre puertas de negatividad que luego tanto cuesta superar. Seguimos hablando también para los espirituales que ya no tienen materia. Es la limpieza del corazón, la limpieza en amor que libera de todos esos conflictos en los cuales os atrapáis para poder mantener una realidad que es efímera y que debe de quedar en donde tiene su raíz, en la tierra.
Venís para hacer un aprendizaje, una vez  que lo tengáis desarrollado en positivo o negativo lo más sensato es marchar para cumplir misión y empezar un nuevo aprendizaje en el plano que lo tengáis que hacer, la vida es una continuidad en el desarrollo material. El apego  a las cosas materiales produce  mal estar, al final todo se quedará en la tierra y nada material os podréis llevar con vosotros. La entrega de este hermano busca esa liberación que no le condicione en las cosas materiales; todo lo que queda hecho en la tierra ya no se puede cambiar, si os abrís con amor sentiréis la verdad del alma en vuestro interior, una mano que os conduce en el sendero del progreso si vosotros os dejáis llevar. Es la luz del  Creador, la luz del amor, de la caridad, de la misericordia que conduce a los hombres y los espíritus para liberarlos de esas ataduras, de esos egos terrenos que tanto os condicionan y hacen sufrir. Me retiraré con el deseo que esa llama viva de amor  ilumine el interior,  abra el camino de esperanza en el sendero liberador en el cual está la verdad del alma y la esencia superior en vida y amor.
Espíritu Francisco

EN LAS PRUEBAS CORPORALES


La mente y el cuerpo  son las herramientas que nuestro espíritu  lleva con él al mundo físico para realizar su labor.

EN LAS PRUEBAS CORPORALES

Al dejar la materia, nos quitamos las envolturas y aparcamos las herramientas para volver a nuestro estado natural, de espíritu. No hay olvido, sobre la labor realizada en la fase corporal. Simplemente liberamos carga externa y regresamos  al hogar, para meditar, renovamos y restablecemos. Reflexionar sobre las lecciones aprendidas en la vida que acabamos de dejar. Nos renovamos,  nos reencontramos con los compañeros  en misión, con los cuales hemos caminado y colaborado a través de  los siglos.

Totalmente conscientes, seguimos las enseñanzas recibidas y planificamos nuestra próxima actividad en la tierra, cuando el tiempo y las circunstancias son propicias, trazamos el programa, cogemos las herramientas que quedaron aparcadas, buscamos un cuerpo de bebe en sintonía con la misión del alma  y volvemos al estado corporal para cumplir con la labor.

Con ilusión y energía renovada, seguimos el aprendizaje en la escuela corporal, con lecciones prácticas que nos ayuden en nuestro despertar,  hasta que ya no sea  necesario el aprendizaje en el plano corporal. Luego seguiremos en la misión del alma, ya en un plano superior, espiritual.

Es importante, en todo momento de nuestra labor terrena,  ser conscientes que somos espíritu  y en el disco duro del alma están grabadas todas  las experiencias y enseñanzas adquiridas en los largos ciclos reencarna torios  de toda existencia corporal. Somos espíritu, no envoltura material. Mientras adquirimos una perspectiva superior y comprendemos que la vida presente es una de las innumerables vidas que  nuestra alma ha experimentado a lo largo de los siglos. Se puede intuir la acción del tiempo, es palpable la expansión, la eternidad, en la dicha que sentimos. Podemos liberarnos de culpas, de la desesperación,  la sensación de vernos atrapados y confusos. Tenemos  una eternidad de tiempo para aprender lecciones. Los síntomas y temores probablemente nos han sido transferidos desde vidas anteriores. Siempre que nos quede esperanza en cuanto comprendemos que somos algo más que un cuerpo y un cerebro concreto.

La lección más importante es la del  amor. Recordar las causas de nuestras aflicciones nos permite curarlas. Al hacer esto, el reconocimiento de que somos seres afectuosos, espirituales, ocupa cada vez más el centro de atención. Esto nos despeja de miedos y ansiedades. Elimina la barrera que nos impiden entender nuestra verdadera naturaleza.

Comprender puede ser inmediato. También  puede ser lento y pausado, una conciencia difusora mientras se levanta suavemente el velo de la ignorancia. El conocimiento claro está bloqueado por muchos obstáculos. A menudo  somos sistemas específicos de creencias,  tanto culturales como religiosas. Quizá nos volvamos mentalmente cerrados a creencias y sistemas alternativos. En una mente cerrada no puede entrar información. No es posible aprender nada nuevo.

En cuanto experimentamos, sabemos. Por otra razón, tener un recuerdo de una vida anterior, sea  sueño, meditación o incluso de manera instantánea, puede ser lo bastante cautivador para abrir una mente cerrada y liberarla de las cadenas del escepticismo.  Ahora cave examinar  las creencias, aceptarlas o rechazarlas. Ahora puede producirse aprendizaje de verdad. En la experiencia que nos toque, podemos  destilar sabiduría espiritual. 
Manolo



miércoles, 20 de julio de 2016

LUZ EN EL DESPERTAR




Siempre que estemos preparados para recibir surgirá la enseñanza en el templo del alma; allí donde nos encontremos, en la calle, conduciendo un vehículo, en la parada del bus o en donde  estemos en aquél momento por conciencia o al azar en nuestro sentir. En cualquier lugar está la fuerza del Creador que nos ayuda en nuestro despertar.

LUZ EN EL DESPERTAR

Esta mañana en el desarrollo de la actividad diaria tuve una hermosa enseñanza que ya a lo largo del día me hizo meditar. Como toda enseñanza viva parte a través de la naturaleza manifestando su fluir, enseñanzas que tenemos continuamente y muy a menudo pasamos por alto al tener establecido de antemano unos valores sobre la conciencia y el comportamiento humano.
Por causa de desarrollo diario fui a coger el bus en un tiempo diferente al que generalmente lo cogía. En la parada había una mujer que tenía la sensación que conocía, en mi caso la duda se imponía. Como si quisiera abrir comentario me empezó a hablar con una confianza que no me encajaba. Le mire a los ojos y pude penetrar en lo profundo de su sentir y la fuerte enseñanza que aquella buena mujer había tenido en el tiempo que no la había visto –que luego me di cuenta en su despertar espiritual–. Aparte del dolor por la enseñanza vivida su corazón estaba lleno de amor, en aquél su despertar en el espíritu del cual ella no era consciente en su desarrollo humano.
Había sido el dolor, el profundo dolor corporal el que había abierto aquellas áreas superiores de entendimientos y aceptación, aquella liberación de la carga humana que elevaba el sentir en esferas  más sutiles de gratitud en su despertar. Un cáncer, atrapado en otras patologías había sido la causa de aquél su despertar, que la había fortalecido en su desarrollo material y elevando su sentir en una manifestación de caridad que le había abierto nuevos senderos en su realización.
Un pensamiento de luz para estos hermanos que por alguna causa, más todavía por el dolor encuentran su despertar en la misión del alma. 

Manolo 

martes, 28 de junio de 2016

DESDE LA OTRA VIDA

 
Desde la otra vida
 
Bendito amor del Hermano Jesús que auxilia los corazones  atrapados  por sus pruebas en el sendero continuador. Soy la hermana misionera, fui religiosa en mi última materialidad dentro de una misión que viene de reencarnaciones atrás y en un camino de progreso a la energía superior, a la vez que la labor del Creador va ampliando y enriqueciendo los senderos. Tenía pendiente esta manifestación para poner un sello de entrega ternura y caridad en esta labor de amor que se manifiesta en la obra espiritual. En esta misión que  tenemos los que sentimos esa verdad sublime de la espiritualidad, la ayuda, la hermandad con seres necesitados que se sienten atrapados en el sendero de la prueba corporal. De la misma manera que estos hermanos superiores que asisten a los  médiums nos alargan la mano para que nosotros podamos hacer ese sendero de progreso a través de la caridad.
Es una hermosa labor de amor que nos reconforta, nos lleva al encuentro del sendero continuador y nos va alejando de todas las penas terrenas en el reencuentro de estos senderos de luz, de entrega y de amor, que determina la continuidad de nuestra misión ya en el plano espiritual unida a esa gran familia con la cual nos vamos encontrando a través de las reencarnaciones. También en el plano corporal, a pesar que en muchos momentos no tenemos conciencia de ello, pero sí, intuimos que hay un camino de afinidad, un entender, una fuerza superior de sensibilidad terrena que nos arrastra a aquél ser. Como me ha pasado a mí con este médium en mi prueba terrena que hoy lo comprendo y veo con claridad.
Si no tenéis nada que consultarme me retiraré con mi agradecimiento por permitirme que me manifestara y poder hacer llegar a vosotros, como a la reunión espiritual esta comunicación de amor que no la corta  el morir ni nacer corporal. Es una ley de continuidad que va marcando los registros de progreso en el sendero evolutivo de la espiritualidad.
 
    Nosotros queremos agradecerte las indicaciones que nos haces; cada espíritu que pasa nos da unas explicaciones que posiblemente a nosotros aquí nos cuesta comprender, pero con vuestras indicaciones nos las hacéis entender; las gracias la tenemos que dar nosotros por vuestro acercamiento y amor.
 
Cuando se está en la tierra por causas de orden y ley hay un adormecimiento, entonces aquellos dolores tan fuertes que pasamos al no poder cumplir con aquella misión de entrega que tenemos nos produce un sufrimiento en nuestro mundo consciente, nos produce mal estar desajustes y dolor. Todo esto visto desde aquí cambia, las atmosferas se abren y podemos ver que todo lo que sucede en la tierra es necesario para este despertar de luz y de amor en donde no hay maldad que pueda quedar oculta, tampoco amor que se pierda, que no limpie y depure en un proceso de evolución. Son las grandes verdades del progreso de la gran ley de amor que cuando se está en cuerpo físico las influencias de los sentidos corporales juegan un papel base y por mucha voluntad que se tenga cuesta mantenerlo –hablo en mi caso–, al dedicar mi vida al celibato  y no tener introducción corporal con ningún hombre, a pesar de mis sentimientos y necesidades  pedían ese acercamiento. Era una lucha con mi interior para frenar aquél impulso del sentir corporal que hoy comprendo. Que esta verdad de amor está por encima de esos conceptos morales que se predican en la tierra. Hablo como religiosa, que no pudo ser en mi última materialidad: Pero sí en otras anteriores. Estos  conceptos morales son una trampa que pone el hombre y produce mucho sufrimiento en el sentir del ser. Todo depende de nuestra entrega de amor y del desarrollo del trabajo de entrega y caridad que realicemos en nuestra fase terrena.
Desde aquí todo se ve muy bien al no estar  atrapados por las normativas que imponen los hombres. Mi gratitud, también unas palabras para la reunión espiritual  para los hermanos que a ella asisten que comprendan que todo lo que parte de la tierra no nos pertenece, en ella lo cogemos y en ella lo tenemos que dejar. Nos llevamos con nosotros el amor de los seres queridos que seguirá en nuestro pecho dado el proceso de continuidad dentro del amor Fraterno Universal que determina la ley de justicia y de amor. Gracias a todos hermano queridos que me ayudáis en esta misión mía de progreso  en bien de la ayuda al hermano necesitado atrapado por el dolor y la ignorancia  en que actúa el proceder del hombre en la tierra. Que el Hermano Jesús nos asista y nos ayude a llevar consuelo a todo corazón que sufre, amor en el alma.
Espíritu, una hermana en misión
 
 

lunes, 27 de junio de 2016

LA CONSULTA

 
 LA MEDIÚMNIDAD Y SU DESARROLLO

 

 

Sois todos canales y estáis abiertos para escuchar a vuestros corazones, del contrario no estaríais aquí. Del fondo del pozo de vuestras experiencias humanas sacáis las frescas aguas trasparentes del amor, el conocimiento, la sabiduría, que debéis de dar al resto de vuestra comunidad humana. En la medida que poseéis la verdad, en esa medida, sois una luz en el cielo que lanza destellos de Amor, de Luz  y de Dios 

 

 
 LA CONSULTA    
Unos días después tuve que pasar por la casa del médium para llevarla al centro espiritual, allí tenía que hacer una comunicación para dar ayuda a unos enfermos que la esperaban y con aquél fin entraba en trance. – Ya tenía el permiso del médium para consultarlo y movido por la incertidumbre de las últimas experiencias paranormales que había vivido consulté mi situación con el guía espiritual.
 ¿Son sueños?      –le pregunté, un tanto confuso.
–Sin meditarlo el mentor espiritual y de manera radical me dijo que no. –Penetras en estados de trance mayormente cuando te quedas adormecido o tienes  bajada de conciencia; esas manifestaciones de orden espiritual te pueden llevar problemas en la salud, confusión,  mucho mal estar a ti y a los que te rodean, incluso  las sacudiduras te podían producir un infarto.
Me cogió las manos y su energía me quemaba, esbozó una sonrisa y me dice    –tienes que desarrollarte como Médium.
– ¡Cómo!
–Sí, esa es tu misión. Tienes mucha energía y tu misión humana es trasmisora, al seguir así en menos de cinco años estarás en un psiquiátrico.
– ¡Eso no es posible!
–Sí, lo es,  será. Si no ahora será en otra materialidad. ¡Y será ahora!
Guardé silencio dentro de aquél desgarro que se producía en lo más profundo de mí ser..., y pensé. – ¡Qué hago!
–De momento dejar de tomar toda la química que te recetaron los médicos materiales si no quieres destrozar tu cerebro, con ello, acelerar tu entrada en el manicomio.
Una sonrisa burlona hizo un estallido en mi interior, no estaba enfrente de los psiquiatras que podía leer en sus mentes y comprendía la confusión en que estaban. Estaba frente a una fuerza superior que se manifestaba por su esencia, por su poder comunicador y de transformación,  dejando libre mi voluntad para que determinara en una realidad que ya había sido meditada o impuesta de tiempo atrás.
Llegaba al final de un camino, de un ciclo de mi vida. Era el año 1.960, en plena juventud cuando estaba sumergido en lo alto de mi ideal artístico. Fueron horas muy duras, tristes, confusas, amargas. Años de entrega al desarrollo de aquella mediúmnidad que tanto había rechazado al separarme de aquel camino  que quería seguir al encuentro de las glorias terrenas.
Estamos en el año 2.016  han pasado muchas cosas, no solo tiempo. Hoy en mi vejez corporal elevo mi profunda gratitud a todos los que me ayudaron. A los mentores espirituales que hicieron posible mi desarrollo y continúan en la labor de caridad espiritual, también a todos los componentes del grupo de “los caminos de la vida” por su fraterna entrega en bien de la caridad y la ayuda al necesitado en la parte material y espiritual, mi profundo amor. Manolo
 
 
 
 

domingo, 29 de mayo de 2016

ACCIÓN Y REACCIÓN


    LA MEDIÚMNIDAD Y SU DESARROLLO

Cuando os introducís en una vida humana se abre un nuevo ciclo para vuestra alma. Entráis como en una especie de falsedad perceptiva que es a lo que llamáis ilusión. En las experiencias de la vida terrena tenéis que encontrar el apoyo que el alma desea para desarrollar su labor. Para ello tenéis que trabajar con los materiales terrenos, despreciar el barro es dudar de la Divinidad del Alma
                                 

 ACCIÓN Y REACCIÓN 
Mis cambios en el carácter  eran continuados, además continuamente estaba viviendo experiencias paranormales que me indicaban mi nuevo camino a seguir  por el cual yo no quería andar. Aquella noche tuve una larga experiencia psíquica  relacionada y de manera directa con mi situación humana y sentimental, con el momento de cambios que estaba viviendo. La experiencia se desarrollaba en la casa paterna en donde había vivido mi niñez y adolescencia.
Me encontraba en aquella casa  y me veía como era en los momentos que se desarrollaba la vivencia. Veo que entran, enseguida me di cuenta que se trataba del médico que atendía a mi compañera sentimental; me indicó que le había dicho que yo estaría allí, que hablase conmigo. Pasó a una sala  y se sentó enfrente  mía. Antes estuvo viendo  todo lo que estaba al alcance de la vista. –Era un hombre alto, atlético, a su lado yo me sentía más alto, no comprendía aquella visita y tampoco le daba importancia, simplemente sucedía. En la cabeza llevaba como un casco de donde salían unas conexiones,  pensé que había hecho el viaje en moto. Para darle contenido a la situación y tratar de aclararla, le indiqué que mi compañera  no había llegado.
–Ya lo sé, –me indicó, y siguió hablando. En aquellos momentos pasaron dos mujeres vestidas de negro por donde estaba el médico y continuaron al interior de la casa, más que mujeres parecían sombras y una era muy alta, pasaría de los dos metros. Todo lo veía con claridad y total serenidad.
Ya vuelto a mi realidad consciente me sentí un tanto confuso  por lo claro y concreto en que se habían presentado las imágenes de un desbordante realismo.
A la noche siguiente volvía a tener otra experiencia con aquél médico. Era repetitiva, un indicador como una alarma que parecía indicar un mal que se aproximaba. Lo veía ya sin nada en la cabeza, envuelto en una total serenidad, una mirada clara y transparente, envuelto por una atmosfera de luz, ya no hubo palabras.
Ya a lo largo del día las imágenes se repetían y me sentía atado, atrapado a la energía de aquél médico, mi inquietud aumentaba al sentir con fuerza a mi compañera en estados muy alterados en aquellos momentos que se encontraba  muy lejos, materialmente.  
Un toque de teléfono de mi compañera sentimental  aclaraba aquella situación,  como la experiencia que había vivido durante dos días. Estaba muy alterada, señalaba que se había muerto su médico y amigo, había sufrido un infarto y había permanecido 24 horas inconsciente. Sus compañeros médicos no pudieron hacerle reaccionar.
Por unos momentos guardé silencio, luego le amplié los acontecimientos, le indiqué que había tenido una experiencia extra corporal con conexión telepática con su médico, que se había acercado para hacerme algunas indicaciones sobre el estado psicoemocional en el cual ella se encontraba y su interés para que le prestase ayuda. En vez de suavizar los ánimos mis palabras la  alteraron más. La muerte de su médico la dejaba desprotegida con una salud quebradiza.  
Preocupado subí a mi estudio para reflexionar, poner claridad en aquella situación dado el impacto que le había producido a mi compañera. Seguía sintiendo a aquél ser, ya espiritual, eleve un pensamiento de luz por la enseñanza que me había dado en mi desarrollo mediúmnimico.
En su primera visita estaba con un casco en la cabeza, todavía estaba vivo físicamente, estaba en el hospital conectado a máquinas en un intento de recuperarlo, ya en las visitas posteriores había como un desprendimiento, ya no llevaba nada en la cabeza y su cuerpo era más fluídico. La última manifestación correspondía en tiempo físico con la muerte física, con el desprendimiento de la materia.
Este acontecimiento sucedía en la primavera de 1.974. Las experiencias paranormales cada vez iban cogiendo más fuerza que me imponían seguir aquél camino que yo no deseaba hacer; complementar mi desarrollo como médium. Es evidente que si nos dejamos llevar la vida nos conduce y si nos resistimos despiadadamente nos arrastra. Manolo





















lunes, 9 de mayo de 2016

LA NUEVA EXPRRIENCIA

 
 

LA MEDIÚMNIDAD Y SU DESARROLLO.

 

Todo objetivo en la vida es la exploración, la aventura. Dar un paso más sobre aquello que en espíritu ya sois. Vuestros cuerpos físicos son vehículos en donde habitan vuestras almas y están allí en donde estáis vosotros. Ya que en vuestra humanidad es en donde aprenderéis a sintonizar y reconocer vuestra parte con la Divinidad.

 

LA NUEVA EXPERIENCIA. 

 

El día era espléndido, de sol,  a pesar de aquél hermoso día primaveral me sentía aturdido, confuso y un poco decaído. Había ido a pasar el día al bosque con los compañeros del grupo espiritual. Ya llevaba unos días muy confusos y aquella tarde sentí cierto entorpecimiento y bajada de conciencia, para aislarme del grupo fui al coche y me acosté en el asiento de atrás y al poco rato allí tuve una extraña experiencia que me confundió. No sabía si era sueño videncia ni en qué lugar estaba situada de la realidad  la experiencia vivida.

 

“Veo que el médium y mi madre se van hacía el campo, en una zona de bosque profunda. Ya sé veía el final del paisaje y una espesa capa de niebla envolvía la lejanía la tarde en lo material era primaveral, hermosa de sol, a mama la veo  que entra en aquella zona gris que formaba como un estado de aislamiento. Yo empecé a gritar enloquecido y nadie me escuchaba, veo que mi madre desaparece en aquella niebla. En aquellos momentos un fuerte esplendor dorado  partía de mi cabeza y me deslumbró; pero ya mi madre había desaparecido, me sentí desconcertado, notaba que me dolía la cabeza y tenía molestias en el estómago. Salí del coche y me acerque a donde estaba la gente del grupo, veía a todos pero mi madre ya no estaba, confuso volví al coche”

Anochecía cuando salí del coche, ello me hizo comprender que había pasado varias horas en su interior. Me sentía confuso,  estaba aturdido y  me lavé la cara para despejarme, entré en la casa y allí estaban todos, también mi madre. –Me sentí confundido, tenía la sensación que había salido del cuerpo físico, que había tenido un desdoblamiento. Cada día que pasaba estaba en estados más alterados de conciencia y las reacciones psicosomáticas cada vez eran más fuertes y menos controladas. Estuve hablando con la gente del  grupo y me indicaron que había pasado toda la tarde sin salir del coche.

 

Era evidente que la experiencia que había vivido no era física, no intervenía en ella mi conciencia  material. Tuve unos momentos de reflexión y salí al exterior de la casa para reflexionar;  al poco rato siento  que me llaman, era el médium que viendo mi confusión me indicaba que si quería lo podía consultar con los guías espirituales, que al nuevo día tenía que entrar en trance.

 

No hubo más comentarios y salí al exterior para meditar sobre la videncia que había tenido en donde veía desaparecer físicamente a mi madre. 

 

Este acontecimiento se desarrolla en la primavera del 1.974, en una continuada cadena de acontecimientos  en los cuales de una manera impositora se iban situando los cimientos de mi mediúmnidad, que siempre había rechazado al interferir en el desarrollo de mi ideal en lo humano.